Ocio
Luna Llena En Las Rocas
Xavier Velasco
Ediciones Cal Y Arena; 2000
Alfaguara; 2005
Una interesante travesía por el fascinante mundo de la noche a cargo de uno de los mejores autores mexicanos contemporáneos. Xavier Velasco vence a los misterios nocturnos con la mejor estrategia: uniéndose y mimetizándose con ellos a través de “Luna Llena En Las Rocas”.
Quien creé que “Luna Llena En Las Rocas” es el debut de Xavier Velasco, está en un error. Su primer ‘álbum’ digamos que fue en una ‘disquera indie’ y relató los primeros pasos de “Una Banda Nombrada Caifanes” (o “¿Quién Se Quedó Con Los Derechos Del Nombre Del Grupo”).
Para alguien que durante mucho tiempo se ganó la vida a base de cultura y conocimiento plasmado en palabra y llevado a diversos medios, “Luna Llena En Las Rocas” queda a deber, pues nos deja con ganas de leer más relatos de Velasco, más allá de que el libro originalmente publicado en el 2000 vio llegar cinco años más tarde una versión ‘reloaded’ que aporta unas cuantas novedades. En similitud a otras lecturas publicadas por el mismo autor en otras revistas, cabe destacar la exquisitez del lenguaje con la que Velasco se maneja y –sin proponérselo- alecciona, ya sea en su crítica a alguna grabación, evento musical en vivo, algún tugurio u otra vicisitud; y es que al fin y al cabo, nuestro lenguaje es tan vasto que Velasco gana intereses de esta riqueza no sólo para hacer al lector levantarse de vez en vez por el diccionario, o mejor aún, para tenerlo listo para su uso acompañando su literatura, sino simplemente enriquece y realza cada historia.
“Luna Llena…” es un fascinante compendio de expediciones nocturnas llenas de bravura y desafío donde el narrador explora cada experiencia sabiendo dónde dejarse llevar y dónde pisar el freno. Más de las historias se desarrollan en la capital mexicana con unas cuantas incursiones en la noche de Acapulco, Aguascalientes y Tijuana (esta última en la versión 2005). Velasco se acerca a cada relato de distintas formas, ya sea en su persona o introduciéndose al psiqué de los personajes y confesando ante nosotros las intimidades de desconocidos mismos que, al calor de la noche y los tragos, desnudan sus preocupaciones, inquietudes y hondas motivaciones.
Desde el suntuoso club exclusivo donde manda la moneda hecha plástico hasta el más infimo tugurio de las zonas donde difícilmente hizo justicia “la revolución”, Velasco logra mimetizarse mas no siempre pasar desapercibido, logra destacar los momentos clave de la noche y, por qué no, hasta un baile se avienta con quien se anime. Cada aproximación se hace sin malicia alguna, si acaso con las precauciones debidas y con el dote acumulado de streetwise (espabiladez, estado de alerta) que aún sumergido en menjurjes etílicos se debe conservar amén de preservar también billetera y honra. Alguna víctima de la misma voracidad que provocó a Velasco retar a la noche y sus encantos podrían debatir que hubo honrosas omisiones a sus relatos como la bailanta El Naranjito de la Calzada de Tlalpan o el sexagenario (y extinto en 2003) Noche Y Día, de la calle de Dinamarca.
Existe en la ciudad de Manchester, Inglaterra una atracción que consiste en dar un paseo por sitios referentes de la creación musical de dicha ciudad; se visitan sitios como la antigua vivienda del finado Ian Curtis y su viuda Deborah, el afamado Salford Lads Club (fondo para la fotografía de la más célebre e influyente banda originada de dicha ciudad), entre otros. Bien valdría la pena un recorrido similar respecto a las sedes visitadas por nuestro amigo y humilde narrador; no importa que haya paradas en lugares ya clausurados, si el tour musical de Manchester lleva a sus clientes al edificio residencial que yace sobre la extinta The Haçienda, ¿por qué no una visita a lo que antaño eran clubes como el Quetzal?
Tras “Luna Llena…” han seguido obras como su despegue en la premiada “Diablo Guardián”, “Éste Que Ves” y “El Materialismo Histérico” (que recopila textos originalmente escuchados en una FM del Distrito Federal). Sin duda alguna Xavier Velasco logra colgarse una orgullosa medalla de oro.