Ocio
Gomorra
Roberto Saviano
Arnoldi Mondadori Editore, 2006
Debate, 2007
El libro que terminó de desnudar a la camorra napolitana y que le ganó a su autor amenazas de muerte por parte de los aludidos. “Gomorra” va más allá de la nota roja para evidenciar los alcances comerciales de la mafia.
Más de un millón docientas mil copias vendidas, ni ser nombrado por la RAI como el libro del año (2008) son la fórmula del éxito mundial, sino la pericia y dedicación con la que el italiano Roberto Saviano encaró uno de los atributos más particulares de su ciudad natal. No estamos hablando de la pizza, la tarantela, ni de la escuadra que en los 80s se colara al mapa del fútbol mundial gracias al mejor jugador de todos los tiempos. Estamos hablando del denso y complejo mundo de la camorra napolitana, una de las más implacables mafias a nivel mundial; cuyos crudos procesos, acciones y sucesiones pueden ser paralelas a las de otras organizaciones delictivas en diferentes partes del mundo, pero con una particular expansión al estrechar lazos con el ámbito de los negocios “legítimos”.
Saviano se involucra a partir de los contenedores desembarcados en el puerto de Napoli desde la remota China, sigue el proceso hasta maquiladoras clandestinas de ropa en la Campania y desnuda la idiosincrasia de quienes se suman a las filas de las entidades conocidas como “el sistema”, la forma en que esta mafia reparte trabajos y bienes a quienes trabajan para ellos, así como su manera de apropiarse de negocios “legítimos” no sólo en la mencionada ciudad, sino en el resto de Italia y buena parte de Europa, logrando contrabandear mercancía legal e ilegal a los Estados Unidos.
Quedan expuestos también los motivos y aconteceres de las sucesiones violentas por el poder en dicho mundo, narrando detalladamente persecusiones, asesinatos y represalias, tanto de involucrados como de inocentes. Saviano ahonda también en aquellos que ingresan en el programa de “arrepentidos” establecido por la justicia italiana, haciéndonos notar que no existe una sóla mujer de todas aquellas que se han visto involucradas como cabeza de “sistema” alguno que haya optado por este programa como recurso ante una organización en decadencia.
De las tiendas menudistas de ropa en el centro de la ciudad hasta los complejos vacacionales construidos en la costa mediterránea española, Saviano revela el poder de las empresas constructoras en manos de la camorra así como su otro negocio más sucio: el de los deshechos tóxicos, mismos que están enterrados bajo el suelo de la Campania y del resto del sur de Italia, pero que mediante esta obra no sólo literaria, sino de valentía absoluta, parecen explotar del suelo como geiser para salir a la superficie y ser conocidos.
Como otros atributos interesantes, se incluye una especie de “entrevista” con Mijail Kalashnikov, flamante creador del AK-47 (conocido en América como “cuerno de chivo”); se habla de una de las residencias de un capo, lo más parecido a aquella del ficticio “Scarface” en la película del mismo nombre y especialmente nos hace cuestionarnos infinidad de situaciones sobre los negocios en Europa.
Más allá de la notoriedad y condecoraciones oficiales y no-oficiales en su país y en otros, “Gomorra” no sólo significó para Saviano su despunte como periodista y escritor, sino que le ganó a pulso serias amenazas por parte del clan Casalesi (derribado por la justicia tras la aparición del libro) y una escolta permanente de cuatro carabinieri.
Sin duda alguna “Gomorra” podría no parecer una lectura para cualquiera, pero sí para todos aquellos que hemos vivido en ciudades y/o países que han padecido estragos a nivel social y económico debido a la proliferación de los negocios ilícitos y la expansión e infiltración de estos en el poder y en la vida social.
La versión cinematográfica de este libro ya circuló en Europa desde mediados del año pasado y en el continente americano apenas ha visto la luz en algunos festivales y ha recibido nominaciones como los Globos de Oro. Difícilmente esperamos un lanzamiento comercial, pues mucho del cine europeo supera con creces los estándares de los mercados locales de manera que difícilmente logran colarse films de dicho continente a cualquier sala cinematográfica en América… Seguramente tendremos que esperar a que aparezcan copias en DVD.