Ocio
Soda Stereo – Soda Stereo
1984
CBS Discos
Retrocedemos en el tiempo hasta el siglo pasado para darle su lugar a un disco que merece más crédito del que actualmente posee. Simplemente el debut de una agrupación de una banda que -guste o no- fue muy importante.
Sin duda alguna es imposible dejar que este álbum pase desapercibido, más allá de haber sido bastardeado por sus creadores mismos y/o de que tanto ellos como la crítica especializada y muchos de sus seguidores tal vez no lo consideren en recuentos de las mejores obras del trío, amén de que en muchos países distintos al de origen se editara con unos cuatro años de diferencia de su lanzamiento original ostentando la oportunista etiqueta de “Edición sólo para coleccionistas”.
Lo cierto es que este año se cumplen 25 años de la aparición de uno de los discos más trascendentes de la Argentina; trascendente sí, no por su sonido, sus canciones, cifras que logró vender (pálidas en comparación de casi cualquier otro álbum de esta agrupación)… pero trascendente sin duda alguna por significar la piedra angular –tal vez no la plataforma- para el trío que le dio un standard internacional al rock de la Argentina. Otro factor a favor del debut homónimo de Soda Stereo fue la época, tomando en cuenta que la agrupación -así como muchos otros contemporáneos- surgieron durante la Argentina post-Malvinas y con la democracia de regreso tras unas funestas vacaciones, por lo que –más allá de la predilección por otros artistas- lo que necesitaba la escena de rock argentino (favorecida un par de años antes con el veto del gobierno a la transmisión de música cantada en inglés, en aras del conflicto bélico) era justamente este disco, el cual significa –en todo caso- el único de dicha banda con ciertos contenidos de comentario político y con ciertos cuestionamientos.
Explorando únicamente la superficie, el sonido del álbum puede ser muy similar al de cualquier banda argentina de la época, con un vehemente reflejo de la obsesión con The Police por parte del compositor principal del grupo (quien tanto durante la vida de Soda Stereo así como solista logro la maestría en la materia de afano a la obra de otros artistas).
Abre con la fiesta de “¿Por Qué No Puedo Ser Del Jet-Set?”, la cual engloba mucho del espíritu de la época: ritmos frenéticos y bailables, letras divertidas, un poco de crítica social, sonidos nuevos… nada mal para abrir boca y dar paso a sonoridades más distintas dentro del álbum. “Sobredosis De T.V.” es la recurrencia habitual de Cerati a temática de la adolescencia antes de ir de vuelta al inicio del disco con “Te Hacen Falta Vitaminas”, para corroborar el matrimonio entre “… Jet-Set…” y “… Vitaminas” el grupo haría un medley de ambos temas en una gira acontecida tres años después para posteriormente salir definitivamente del repertorio para recitales. Con trascendencia sin lugar a dudas, llega a bajar el tempo “Trátame Suavemente”, tema original de Daniel Melero, quien en ese tiempo lideraba a Los Encargados además de haber sido músico invitado en teclados para la grabación de este disco; una balada poseedora de una belleza que a lo largo de los años permanece intacta ya sea en las versiones del autor o en ésta, su primera aparición en un disco, donde la banda hace gala de su destreza como arreglistas, al grado que el productor (el ya difunto Federico Moura, entonces líder de Virus) desde el principio decidió no meterse en los arreglos de las canciones porque consideraba que estos ya habían sido muy bien trabajados previamente. “Dietético” contó con un videoclip promocional gestionado por la misma banda; más allá de su observación de la “sociedad moderna” y el comentario al final del régimen militar de su país, es un tema que a juzgar por música pudo haber pasado sin pena ni gloria.
Tras la euforia del Lado 1, la vuelta al vinilo contiene diversos puntos dignos de analizar, “Tele-Ka” irrumpe con esa misma energía (y sonidos) de los 1980s gracias a un beat irresistible y agudas melodías en la guitarra; de haber sido una banda británica, probablemente Soda Stereo hubiese colocado dicho tema en cualquiera de las películas del finado John Hughes de mediados de la mencionada década. “Ni Un Segundo” no tiene un mejor atributo que ser el tema perfecto para secuenciar después de “Tele-Ka”, que para estas alturas el grupo ya incursiona en mecánicas repetitivas que llegan al clímax del hartazgo con este tema.
Las Malvinas aparecen cortesía de “Un Misil En Mi Placard”, una rara incursión en el ska por parte del grupo; pocas cosas los denunciarían tanto en su devoción por The Police como dicho tema (que aún así sigue siendo mejor que la versión que grabaron para un especial en directo de MTV), más aún si recordamos aquellas fotografías y apariciones en público del líder de la banda británica calzando camisetas de agrupaciones como The Beat (U.K.). Tras inocuas referencias a la literatura de Oscar Wilde como predecesor de Edgar Allan Poe en cuanto a autores citados en letras de Soda Stereo, llega “Afrodisíacos”, el otro tema distinguido del álbum (junto a “… Suavemente” y “Tele-Ka”) con un intro ostentoso de figuras de guitarra que darían un pormenor de los territorios a explorar en ese sentido por el líder del grupo, al menos en presentaciones en vivo. El colofón “Mi Novia Tiene Biceps” no es sino un divertido recordatorio del inicio del disco, de que lo que queda(ba) de los 1980s es una fiesta.
Más allá de los puntos altos (casi todos) y bajos (unos cuantos, pero fuertes igual) que el grupo experimentaría en su exitosa y fascinante trayectoria, es importante considerar este álbum como aquel que lo empezó todo, como el que –probablemente- dividió la historia del rock hecho en la Argentina con un antes y un después, más allá de que hay todavía muchos que prefirieron a Virus, Sumo, Los Redo’ y a otros tantos contemporáneos.